En resumen: Receta de Milanesas de Res
- Listas en unos 35 minutos (20 de preparación y 15 de cocción).
- Rinde 4 porciones; unas 580 calorías por porción (estimado).
- El secreto: macerar la carne en huevo con salsa negra y mostaza.
- Empanizado extra crujiente con harina y galleta de soda molida.
- Sírvelas con papitas fritas y ensalada fresca.
Las milanesas de res son filetes delgados de carne, empanizados y fritos hasta quedar dorados y crujientes. En la versión de La Chefecita, la carne se deja macerar en una mezcla de 3 huevos, 2 cucharadas de salsa negra (tipo inglesa o Worcestershire), mostaza, orégano, sal y pimienta. Luego se pasa por harina y galleta de soda triturada, y se fríe en aceite bien caliente, por tandas. Se escurren sobre papel absorbente y se sirven con papitas fritas y ensalada fresca. Es una receta casera, sencilla y llena de sabor, para compartir en familia.
Origen de la milanesa
La milanesa viene de la cotoletta alla milanese italiana, una chuleta de ternera con hueso, frita en mantequilla clarificada. Su origen exacto se discute: hay quienes la relacionan con el Wiener Schnitzel austriaco y quienes dicen que la influencia fue en sentido contrario.
Llegó al Río de la Plata con la inmigración italiana de finales del siglo XIX y comienzos del XX, y desde allí se volvió un clásico en muchos países de América Latina.
El estilo de La Chefecita
En Argentina y Uruguay lo común es el huevo con ajo y perejil y el pan molido. La versión de La Chefecita es diferente: la carne se macera en huevo con salsa negra (tipo inglesa), mostaza y orégano, y se empaniza con harina y galleta de soda triturada. Es una variación casera con sabor propio.
Datos curiosos
- En Argentina, el 3 de mayo se celebra el Día Nacional de la Milanesa, desde 2011.
- La milanesa a la napolitana, con salsa de tomate, jamón y queso, según la leyenda nació en Buenos Aires y no en Nápoles.
- La milanesa original lleva hueso; la versión latinoamericana suele ser un filete delgado sin hueso.
Trucos para que queden crujientes
- Aplana la carne de forma pareja para que se cocine por igual.
- Presiona bien el empanizado para que se adhiera.
- Fríe en aceite bien caliente (unos 170 a 180 °C) y por tandas, sin llenar la sartén, para que el aceite no se enfríe.
- Para más crocancia, puedes escurrirlas sobre una rejilla en lugar de papel.
¿Con qué acompañarlas?
Las papitas fritas y una ensalada fresca son su pareja de siempre. También van bien con puré de papa, arroz blanco o plátano maduro frito, como en otras chuletas colombianas, y un chorrito de limón.
Información nutricional, porciones y tiempos estimados por La Chefecita para 4 porciones.

